El Librero de Gutenberg

Nunca pienses que alguien es mejor que tú, y nunca pienses que tú eres mejor que los otros. Cada uno de nosotros tiene un camino a seguir y una lección para aprender

En el taller, la mejor costurera no sabe llenar la factura digital que el aprendiz termina en un minuto.

Ella puede corregir una manga con solo mirarla. Él maneja el sistema nuevo y todavía cose torcido. Durante una hora, cada uno tiene una razón para sentirse superior y otra para sentirse insuficiente.

Las personas no somos iguales en experiencia, responsabilidad ni resultado. Podemos evaluar un trabajo y reconocer excelencia. El error aparece cuando una habilidad concreta se expande hasta convertirse en medida de toda la persona.

La humildad y la dignidad se encuentran cuando podemos enseñar sin mirar hacia abajo y aprender sin desaparecer. Cada camino produce conocimientos y también zonas donde dependemos de alguien más.

El aprendiz le muestra cómo duplicar una factura y ella le enseña a marcar el dobladillo. Ninguno intercambia su oficio completo en una tarde. Ambos salen sabiendo algo que por separado no sabían.

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