El Librero de Gutenberg

Podemos hacer mucho por las cosas que no están bien o no nos gustan de nuestra vida

Cada mañana cruzas una avenida sin paso peatonal.

Cada mañana esperas el mismo hueco entre coches.

Y cada mañana alguien en la banqueta dice:

"Deberían arreglar esto."

Sí. Deberían.

El municipio, para empezar. No vamos a poner a una señora con una cubeta de pintura a diseñar vialidades a las seis de la mañana.

Pero alguien tiene que reportarlo para que la oficina encargada se entere.

Tomas fotos. Abres el formulario. Pides a las otras ocho personas que añadan su nombre.

La semana siguiente la avenida sigue EXACTAMENTE igual.

Qué emocionante, ¿no?

Peeero... ahora existe una fecha, un folio y nueve personas que pueden insistir sobre el mismo reporte.

No siempre puedes arreglar el problema.

A veces lo único que puedes hacer hoy es dejar constancia, reunir a más personas e insistir.

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