El Librero de Gutenberg

La felicidad es un momento, un evento que muchas veces sin esperarlo nos recuerda lo valioso de la vida

El autobús se detiene y una banda escolar cruza la avenida tocando fuera de compás.

Todos se quejan del retraso hasta que una niña pierde el paso, corre para alcanzar al grupo y saluda a los pasajeros con una seriedad enorme. Alguien ríe. Después otro. Durante un minuto, el autobús entero mira por la misma ventana.

La felicidad no siempre llega como una condición estable ni como recompensa por haber ordenado la vida. A veces es un episodio breve que interrumpe el cansancio y nos recuerda que todavía podemos ser sorprendidos.

Eso no vuelve pequeños los problemas que esperan al bajar. El retraso existe, la deuda existe y la discusión de la mañana también. El momento alegre no los resuelve. Amplía la escena para que ninguna dificultad sea la única verdad disponible.

La banda dobla la esquina y el conductor avanza. Dos paradas después, los pasajeros vuelven a sus teléfonos. Tú sigues recordando el saludo solemne de la niña. La felicidad duró una avenida y alcanzó para cambiar el trayecto.

Recibe las cartas

Si esta lectura te hizo compañía, puedo mandarte la siguiente.

Sigue por aquí

Dos ideas cercanas a esta conversación.