El Librero de Gutenberg

La paciencia no es esperar, es entender el proceso.

Publicada en Gutenberg el 28 de julio.

Hay días en que miras una maceta y parece que llevas semanas regando tierra vacía.

No ves raíces. No ves el trabajo que ocurre debajo. Solo ves la misma superficie oscura y empiezas a sospechar que elegiste mal la semilla, la ventana o el momento.

Con muchas cosas pasa igual. Aprender un oficio, recuperar la confianza de alguien, salir de una deuda o acostumbrarse a una ausencia produce largos periodos sin una señal visible. La espera se vuelve insoportable cuando la confundimos con inmovilidad.

Entender el proceso no garantiza el resultado. Sirve para distinguir entre una demora normal y un camino que de verdad no está funcionando. A veces toca seguir regando. Otras, mover la maceta. La paciencia también observa.

No necesitas prometerte que todo saldrá bien. Puede bastar con saber qué pequeña parte sí corresponde a hoy y hacerla sin exigirle que parezca una cosecha.

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