El Librero de Gutenberg

Te veo más linda, joven y relajada. ¿Cuál es tu secreto? La soltería, mi amor, la soltería

En la reunión alguien atribuye tu buen aspecto a una nueva pareja y tú respondes que duermes ocho horas.

La mesa se ríe cuando añades que tu secreto es estar soltera. Detrás de la broma hay una costumbre: cualquier cambio alegre en una mujer parece necesitar una historia romántica que lo explique.

La soltería no garantiza descanso ni una pareja impide la serenidad. Hay relaciones que sostienen y vidas solas que duelen. El chiste funciona cuando rompe la obligación de tratar el vínculo amoroso como fuente oficial de toda plenitud.

También permite hablar de beneficios concretos sin convertirlos en doctrina. Tal vez ahora decides tus horarios, gastas de otra manera o dejaste una relación agotadora. Otra persona puede elegir distinto y estar bien.

Sirven café y la conversación cambia. Esa noche vuelves a casa, lees media hora y apagas la luz. No hay una gran moraleja en la cama vacía. Hay ocho horas disponibles, que ya es bastante buen secreto.

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