El Librero de Gutenberg

No permitas que los demás dicten tu vida con sus críticas

Devuelves el abrigo rojo después de que tu prima dice que, a tu edad, llama demasiado la atención.

En la tienda te gustó apenas lo viste. Frente al espejo de casa también.

Bastó una frase durante la comida para que el color pareciera una falta de juicio.

Mmm... curioso cómo una opinión puede cambiar hasta la iluminación del probador.

Las críticas a veces traen información. Quizá el abrigo no protege del frío. Quizá no puedes pagarlo. Quizá la costura está horrible y nadie se atrevió a decirte.

O quizá solo contradice la idea de otra persona sobre cómo debe vestirse alguien de tu edad.

No todas esas cosas pesan igual.

Vuelves a la tienda. Por suerte sigue ahí.

Esta vez lo compras sin mandar foto al grupo familiar.

La crítica tuvo derecho a hablar.

No recibió las llaves del probador.

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