El Librero de Gutenberg

El exterior es solo una parte muy pequeña de nosotros, aprendamos a ver más allá de la apariencia

El hombre con chamarra de motociclista entra al club de lectura y alguien baja la voz.

Lleva botas pesadas, brazos tatuados y el libro lleno de notas adhesivas. Antes de que se siente, dos personas suponen que llegó al salón equivocado. Luego empieza a hablar del poema que todos habían evitado.

La apariencia ofrece información limitada y el cerebro completa rápido lo que falta. Vestimenta, edad y cuerpo se vuelven carácter, educación o intención. A veces acertamos por casualidad y confundimos ese acierto con una habilidad confiable.

Mirar más allá no exige negar lo visible. Significa dejar que la conducta actualice la primera historia. También recordar que nadie debe demostrar una profundidad extraordinaria para merecer respeto básico.

Al final, el hombre guarda sus notas y pregunta quién elige el próximo libro. Ya nadie piensa que se equivocó de salón. La puerta era la que estaba equivocada sobre quién parecía pertenecer.

Recibe las cartas

Si esta lectura te hizo compañía, puedo mandarte la siguiente.

Sigue por aquí

Dos ideas cercanas a esta conversación.