El Librero de Gutenberg

Cuida la información que compartes, no todo lo que leemos es confiable, hay que confirmar

El mensaje familiar asegura que mañana cerrarán todos los bancos y pide retirar efectivo HOY.

Viene de un tío prudente. Ya lo reenviaron siete personas. Y tú imaginas a tu madre sin dinero, así que pones el dedo sobre la flecha de compartir.

Es justo ahí donde conviene detenerse.

La información falsa suele vestirse de cuidado. Usa urgencia, miedo y el nombre de alguien querido para que revisar parezca una pérdida de tiempo.

Abres el sitio oficial del banco.

Hay un aviso desmintiendo el cierre.

Mandas el enlace al mismo grupo sin llamar ingenuo a nadie. Tu tío borra la cadena y dos familiares cuentan que ya iban rumbo al cajero.

Que una persona de confianza mande algo prueba que confía en ti.

No prueba que el mensaje sea cierto.

Esta vez cuidar a la familia consistió en no ayudar a la mentira a viajar más lejos.

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