La clave para ser imparable en lo que te propongas

¿Y si te dijera que eres capaz de trabajar en algo de tal manera que seas imparable? Eso es correcto. Cuando entras en un cierto estado mental y emocional, parece que todo lo que puedes hacer es producir muchas de tus mejores cosas. No importa lo que pasa a tu alrededor.

 

No importa si te despertaste en el lado equivocado de la cama. No importa si la gente a tu alrededor está enloqueciendo. Todavía eres capaz de producir muchas cosas, cuidar de tu mejor trabajo y sentirte bien al respecto. ¿Parece una locura?

 

Bueno, esto se llama tu estado de flujo. La buena noticia es que todos tienen uno. Puede tomar diferentes formas. Definitivamente tiene lugar en momentos diferentes. Puede ser desencadenado por muchas cosas. Después de todo, somos personas diferentes, de distintas profesiones y condiciones sociales, con nuestras propias experiencias. Estas diferencias se suman. Sin embargo, una de las cosas que tenemos en común es un estado de flujo.

 

Aquí es donde las cosas son ridículamente fáciles. Produces mucho más y eres capaz de alcanzar estándares de alta calidad. Este es un momento en el que se alcanza el máximo rendimiento. Todo el mundo es capaz de esto.

 

El problema es que, para la mayoría de nosotros, tropezamos con nuestro estado de flujo. Es como caminar por el camino y luego oír un ruido retumbante. Empieza a llover y, de repente, te cae un rayo. Bueno, ¿cuántas veces pasa eso? Desafortunadamente, en el caso de los estados de flujo, no es suficiente.

 

La clave para desencadenar este estado es la motivación. Mucha gente piensa que mientras se concentren en su estado de flujo de alguna manera llegará a ellos. No funciona de esa manera. Te falta un ingrediente clave. Te falta motivación.

 

Mucha gente dice: “Está bien, lo entiendo. Sólo necesito estar motivado, así que me esforzaré por estar motivado”. Hay un gran problema con esto. Las presiones y el estrés de la vida pueden vencerte. Tú sabes esto. Yo sé esto. Todo el mundo lo sabe.

 

Nos rodeamos de demasiado desorden, y no estoy hablando sólo de desorden que se puede ver. También estoy hablando de desorden emocional y mental. Estos son recuerdos incómodos. Se trata de arrepentimientos, de problemas en los que insistimos. Esto también puede involucrar nuestras preocupaciones sobre el futuro.

 

No es de extrañar que, dados estos antecedentes, nuestras prioridades se mezclen. Cualquiera que sea la motivación que tengamos, nos ahoga el ruido de fondo del resto de nuestras vidas. Lamentablemente, cuanto más se centran las personas en su necesidad de motivación o, peor aún, en los resultados que aporta la motivación, pierden de vista su capacidad de motivación.

 

Es por eso que mucha gente sigue luchando. De hecho, muchos de nosotros nos hemos resignado a las luchas internas y externas que tenemos y hemos perdido de vista las razones de ello.

 

Este libro te enseña consejos prácticos para motivarte cuando quieras para que puedas alcanzar tu estado de flujo. Tu estado de flujo es la meta. La motivación es el camino hacia esa meta. La motivación es también el combustible para su motor emocional y mental. Sé claro sobre estas distinciones. No las confundas.

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