El Librero de Gutenberg

Está situación también pasará, encontraremos la manera de superarla

El bebé vuelve a despertar a las tres y ambos padres miran el reloj como si estuviera roto.

Llevan semanas durmiendo por partes. La cocina acumula tazas, una conversación termina en llanto y el día siguiente empieza antes de que el anterior parezca cerrado. Saber que otros bebés duermen después no ayuda mucho a las tres y doce.

Decir que algo pasará puede sonar vacío cuando no ofrece descanso esta noche. El tiempo por sí solo no resuelve todo. A veces necesita turnos, ayuda, una consulta o la decisión de abandonar temporalmente tareas que antes parecían básicas.

La esperanza útil no niega el cansancio. Le pone un borde. Esta etapa no será la forma definitiva de la familia, aunque hoy ocupe cada habitación. Mientras cambia, pueden buscar una manera menos heroica de atravesarla.

Uno prepara la leche y el otro vuelve a la cama con tapones. Mañana intercambiarán. El bebé seguirá despertando. La situación no pasó esta noche, pero ya no exige que ambos permanezcan despiertos para demostrar que están juntos.

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