Está situación también pasará, encontraremos la manera de superarla
El bebé vuelve a despertar a las tres.
Ambos padres miran el reloj como si estuviera roto.
No lo está.
Son las tres y doce. Otra vez.
Llevan semanas durmiendo por partes. La cocina acumula tazas, una conversación termina en llanto y el día siguiente comienza antes de que el anterior parezca cerrado.
Entonces alguien dice:
"Disfrútalo. Crecen muy rápido."
Gracias, señora. ¿También quiere llevarse una de las tomas de las cuatro?
Saber que esto pasará no duerme al bebé esta noche.
Pero recordar que esta etapa termina sí ayuda a no tratarla como la nueva vida para siempre.
Uno prepara la leche. El otro vuelve a la cama con tapones. En la siguiente noche cambian.
El bebé seguirá despertando. Esta noche, al menos, uno de los dos dormirá cuatro horas seguidas.
No resolvieron el sueño del bebé. Dejaron de exigir que ambos estuvieran agotados al mismo tiempo.