El Librero de Gutenberg

Menos máscaras, más verdad. A veces lo que más libera es lo que más evitamos

En cada reunión finges entender las hojas de cálculo para que nadie descubra que nunca aprendiste a usarlas.

Asientes, copias fórmulas sin saber qué hacen y trabajas de noche para ocultar errores. La apariencia de competencia te protege durante una hora y te encierra durante el resto de la semana.

Quitarse una máscara no exige contar todas las inseguridades ni exponerse ante personas poco confiables. Puede ser una verdad específica dirigida a quien puede actuar con ella: necesito capacitación para esta parte y puedo responder por las demás.

La honestidad tiene riesgos. Alguien podría juzgarte. También permite que el problema reciba solución antes de causar un daño mayor. Fingir competencia no la produce, solo vuelve más costoso el momento de aprender.

Hablas con tu supervisora y pides entrar al curso interno. Durante un mes trabajas con revisión. La primera fórmula que entiendes no cambia tu puesto. Termina una parte del empleo que consistía en esconderte.

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