El Librero de Gutenberg

Una madre es soporte, es compañía, es tantas cosas

Llamas a tu madre para contarle otro problema y escuchas que responde desde una sala de espera.

Tu impulso es continuar. Ella siempre escucha, recuerda detalles y encuentra una pregunta útil. Esta vez preguntas dónde está. Tiene una cita que no mencionó porque sabía que estabas preocupado por otra cosa.

Las madres suelen convertirse en función: apoyo, comida, memoria, compañía. Celebrar esas capacidades puede ocultar a la persona que se cansa, se enferma, necesita hablar o no sabe resolver todo.

El cariño adulto cambia cuando deja de usar el cuidado como recurso automático. No exige invertir los papeles por completo. Empieza con preguntar, respetar un no y conocer partes de su vida que no giran alrededor de los hijos.

Guardas tu historia para después y preguntas por la cita. Tu madre responde primero con un 'no es nada'. Esperas. Finalmente cuenta. Durante esa llamada no deja de ser madre. Deja, por un rato, de ser solo soporte.

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