Si acudes al gym con regularidad (o te ejercitas al menos cinco días a la semana), se te perdonará si crees que tu circulación es perfecta.

Después de todo, además de ayudar a la pérdida de peso, es uno de los beneficios que brinda el ejercicio.

Pero la doctora Mary Cushman, profesora de medicina en la Facultar Larner de Medicina en la Universidad de Vermont, acaba de presentar evidencia de que no se relaciona tanto con el ejercicio sino con la actividad en general.

De acuerdo con sus hallazgos, presentados en las Sesiones Científicas de la Asociación Estadounidense del Corazón, las personas que llevan una vida sedentaria, incluso aunque se ejerciten con frecuencia, tienen un riesgo elevado de sufrir coágulos en las piernas… y esos coágulos suelen tener consecuencias mortales.

 

 

La doctora Cushman explicó cómo se desarrollan los coágulos. “Las venas devuelven la sangre al corazón después de que las arterias han llevado oxígeno y nutrientes a los tejidos.

Para las venas en las piernas es particularmente difícil porque tienen que transportar la sangre en sentido contrario a la gravedad”.

El cuerpo depende de los músculos de las piernas para empujar la sangre de regreso hacia el corazón, dice la doctora Cushman.

Si las piernas están inmóviles por horas, la sangre puede empezar a coagularse, lo que provoca trombosis venosa. Aunque existen otros factores de riesgo —cirugías, heridas, cáncer—, el solo hecho de permanecer mucho tiempo sentado puede ser una causa primaria.

Cuando un coágulo se mueve o se le desprende una parte, los resultados pueden ser letales: puede viajar hacia el cerebro y provocar una embolia. También puede alojarse en los pulmones, causando una embolia pulmonar mortal.

La trombosis venosa es uno de los diagnósticos cardiovasculares más importantes, junto con las enfermedades cardiacas y los infartos, pero de acuerdo con la doctora Cushman, la conciencia mundial sobre este tema sigue siendo baja.

Para detectar el impacto de permanecer sentados por mucho tiempo, el equipo de la doctora Cushman recopiló datos del Estudio De Riesgo De Arterioesclerosis En Comunidades, que dio seguimiento a 15,000 adultos (de 45 a 64 años de edad) durante 20 años. Relacionaron la actividad de las personas con la cantidad de televisión que veían.

Los científicos consideraron que los hábitos relacionados con la televisión son una buena forma de evaluar si alguien está o no llevando un estilo de vida sedentario.

Cierto, la información reveló que las personas que veían televisión “con gran frecuencia” tenían un riesgo 1.7 veces mayor de sufrir un coágulo en comparación con las personas que ven poco o casi nada.

Para sorpresa de los investigadores, descubrieron que esto aplicaba incluso en los televidentes que se ejercitaban regularmente.

“Puedes ser físicamente activo y también tener conductas sedentarias”, dice la doctora Cushman. “No son opuestos. Las personas que son físicamente activas no tienen, necesariamente, una vida poco sedentaria”.

En otras palabras, hacer ejercicio con regularidad es importante por muchas razones, pero no es suficiente. Necesitamos mantenernos activos el resto del día.

La doctora Cushman recomienda limitar la cantidad de tiempo que pasamos sentados, incluyendo cuando estamos en el trabajo o viajamos en avión. “Haz 30 minutos de ejercicio moderado al día”, recomendó.

“Y si quieres sentarte y ver televisión por la noche, trata de permanecer en movimiento durante parte de ese tiempo”. La doctora Cushman se sube a la caminadora mientras ve televisión y activa una alarma en su reloj para recordar levantarse y caminar mientras está trabajando.

También tiene dos recomendaciones para prevenir los peligros de la trombosis venosa. “La primera es aprender más sobre esta enfermedad. Cuando se desconoce, es más fácil morir porque no se obtiene tratamiento a tiempo”.

Síntomas de la trombosis venosa

Incluyen dolor o sensibilidad en tu pantorrilla o muslo, piernas hinchadas, enrojecimiento y piel que se percibe caliente al tacto. Una embolia pulmonar causa falta de aire repentina, respiración rápida, dolor en el pecho, aceleración del ritmo cardiaco y aturdimiento.

Esto indica que se ha interrumpido el abastecimiento de aire a los pulmones, lo que puede ser fatal. Reconocer los síntomas y buscar ayuda médica de inmediato puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.

Aunque la trombosis venosa suele afectar a las personas mayores de 60 años, crear buenos hábitos mientras eres joven reducirá tus posibilidades de desarrollar diversas condiciones, como enfermedades cardiacas y embolias.

El consejo de la doctora Cushman es claro: “Muévete para tener un estilo de vida saludable.

Eso abarca no ser sedentario, realizar la actividad física requerida y llevar una alimentación saludable, que puede ayudar a prevenir esta y otras enfermedades crónicas. Es fundamental para tener una vida larga y saludable”.

¿Consideras que practicas buenos hábitos?

Tomado de rd.com Even If You Exercise Regularly, This One Habit Could Undo All Your Hard Work