Cada ser humano lleva la vida de una manera diferente y única, no hay un manual que nos diga como vivir.

Aunque, a lo largo del tiempo y a través de la experiencia, se han encontrado una variedad de cosas que no debemos hacernos a nosotros mismos porque solo nos hacen daño, en lugar de ayudarnos.

Si no sabes de lo que te estamos hablando no te preocupes, solo pon atención a este artículo y lo entenderás.

Cosas que debes dejar de hacerte a ti mismo

Cosas que debes dejar de hacerte a ti mismo

1. Deja de intentar serlo todo para todos. No te propongas cosas que son imposibles. Es imposible caerle bien a todo el mundo, igual que es imposible caerle mal a todos. Sé tú mismo, afina tu objetivo e intenta ser todo, primero para ti mismo, y después para poder ayudar a las personas que quieres.

2. Deja de fingir que estás bien cuando no es así. Tampoco es plan de ir contando tus penas a todo el mundo pero todos tenemos un mal día, eso es así. Acéptalo y coméntalo con tus personas más cercanas y con quienes tienes confianza. Dicen que:

“Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena”

3. Deja la pereza en casa. Que sí, que se está muy agustito en el sofá sin hacer nada, pero puedes perder oportunidades realmente geniales. Hay tiempo para todo. ¡Actívate!

Plantéate hacer algo fuera de casa, ya sea visitar a un amigo, una caminata al atardecer o, incluso, ir al cine solo.

4. Deja de ser tan temeroso. Aprende a decir ”no”. Está bien que tengas unas pautas con obligaciones y deberes pero eso no está reñido con ser decidido. Puedes ser responsable, pero no seas un mueble, saca tu carácter fija tus objetivos y que no te coman la partida.

Cuando algo no te parece, expresa tu opinión. Siempre puedes decir “no” a una reunión cuando no te apetece ir después de un día largo de trabajo; o a un familiar que siempre te demanda atención.

5. Deja de huir de tus problemas. Nadie quiere rayarse de cabeza pero piénsalo así: cuando los hayas resuelto encontrarás esa sensación realmente gratificante. Si no puedes evitarlo, supéralo, y al menos evita comerte toda la comida de tu casa.

Así que, si tiene solución tu problema, ocúpate de él, y si no, déjalo ir y no sigas preocupándote por algo que no está bajo tu control.

6. Deja de ser tan competitivo. Ser competitivo puede ser una virtud o un gran defecto. Eso depende de la indiferencia para hundir a otros si eso conlleva elevarte tú. Si es así es momento de cambiar eso. Intentar superarte a ti mismo, sí; jugar sucio, no.

Y un consejo útil: elige tus batallas. No tienes que participar de todas las oportunidades que se te presentan, ni tienes que ser el mejor en absolutamente todo lo que se te pone enfrente.

7. Deja de desconfiar. Tanto si tienes pareja como si no, tienes que superar tus celos. Los celos son síntoma de poca confianza en uno mismo, así que ten un poco más de seguridad.

8. Deja de quejarte y sentir lástima por ti mismo. Si no dejas de pensar en todo lo malo que te ha ocurrido o que puede ocurrirte no vas a avanzar.

Despeja esa cabecita y piensa en positivo.

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