Las personas que son generosas no son aquellas que hacen donaciones o ayudan a alguien, se toman una fotografía y las presumen en las redes sociales, este tipo de personas lo único que busca es llamar la atención.

Una persona generosa simplemente realiza el acto sin decirle a nadie o publicarlo en sus redes sociales.

Te daremos a conocer algunas de las ventajas de ser generosos y te darás cuentas que ellas son las primeras en disfrutar.

Virtudes que tienen las personas que son generosas

Virtudes que tienen las personas que son generosas

1. Tienen una mejor salud mental

Cuando las exigencias de tener que cuidar de los demás no resultan muy demandantes en términos de tiempo y esfuerzo, el altruismo está correlacionado con una mayor propensión de gozar de buena salud mental. Las repercusiones psicológicas de saberte de utilidad para otros que lo necesitan podrían estar detrás de esto.

2. Pueden sentirse mejor con menos

A diferencia de las personas egoístas, que necesitan obtener recompensas materiales a cambio de su esfuerzo para sentirse bien, las personas generosas son capaces de sentirse bien simplemente realizando tareas altruistas, las cuales pueden realizar cuando siempre que quieren porque solo dependen de ellos.

3. Están más alejadas de la depresión en la vejez

Las personas de más de 65 años que practican el voluntariado para ayudar a otros tienen menos posibilidades de desarrollar depresión, gracias a la integración social que estas tareas producen. Esto resulta muy útil, teniendo en cuenta que el autoconcepto y la autoimagen pueden disminuir en la vejez si la jubilación se interpreta como un signo de que ya no se es útil para nadie.

4. Se pueden concentrar más en los pensamientos positivos

Las personas generosas son más propensas a ayudar a los demás desinteresadamente, lo cual hace que se genere un clima de positividad y un cierto optimismo. Esto hace que estén más expuestas a situaciones en las que la atención se desplaza hacia ideas optimistas y alegres, lo cual, resulta útil para mantenerse en unos buenos niveles de bienestar.

5. Están más propensos a tener una mayor longevidad

Aunque aún hace falta que se realicen estudios acerca de la longevidad de las personas amables, sí se ha visto que una tendencia a concentrarse en ideas positivas y a las conductas basadas en el afecto aumenta la longevidad y está asociada a un fortalecimiento del sistema inmunológico.

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