3 Razones importantes para que dejes de ser desordenado

Razones importantes para que dejes de ser un desordenado

Hay que admitirlo, existen personas a quienes les agrada mantener todo lo que esté a su alcance en orden, mientras que otras personas parecen dominar el desorden a la perfección. Muchas de las personas que son desordenadas ponen de excusa que así pueden encontrar más rápido sus cosas.

Pero es momento que debes dejar de ser un desordenado, ya que esta práctica es un bloqueador a nivel energético. Un sitio donde todo está arrojado en cualquier lugar, con suciedad o mal olor, atrae malas energías e inhibe la llegada de lo nuevo.

Así que te damos tres razones muy importantes para que dejes de ser un completo desordenado.

Razones importantes para que dejes de ser un desordenado

1. Se produce energía de bajo nivel

Cuando se tiene desorden se acumulada una gran cantidad de polvo, basura y cosas en mal estado, las cuales solo están provocando una energía de bajo nivel y por ello podemos llegar a sentir que el ambiente es denso o muy pesado. Por el contrario, la limpieza y reparación de lo que está roto genera un flujo renovado de energía que se percibe en el aire.

2. Se siguen acumulando energías anteriores

Cualquier espacio y objeto tiene una historia por detrás. Personas que lo construyeron o que intermediaron hasta que llegara a ti. Ese registro se va acumulando de manera gradual y puede influenciarnos a nivel energético. Por eso es conveniente, además de mantener el orden y la limpieza, deshacernos de esas viejas energías, por ejemplo, limpiando con agua y vinagre, o con agua y sal marina, o sahumando los espacios. Esto ayudará a liberarlo de energías del pasado y recibir a lo nuevo: relaciones, riqueza y abundancia. ¡Tienes que deshacerte de cosas que ya no te sirvan!

3. Es más probable que se obstaculicen los nuevos proyectos

¿Sientes que no vas avanzando en tu vida? Pues esto se debe a que eres alguien desordenado y que solo está ocultando la basura en lugar de deshacerse de ella.

Con el paso del tiempo, las cosas que metes en un cajón para que no se vean, se ensucian y acumulan generando problemas de circulación energética. Y esto funciona como si comieras algo con un gran contenido de grasas: la sangre (en este caso, la energía) se empieza a volver más lenta, densa y débil. En cambio, sitios con mayor espacio para la circulación favorecen el flujo de oxígeno y vitalidad de todo el lugar.

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By Tío Gutenberg

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