Las personas dispersas en realidad son más inteligentes y divertidas

A pesar de que quizás aún no hayas llegado al punto de llamarte un completo desastre –  no todavía al menos – siempre has sido un poco, bueno, desorganizado. Y tu vida aparentemente desordenada es simplemente el resultado de la dispersión mental como un estilo de vida.

Tu escritorio está inundado de pedacitos de papel. Tienes dificultades en saber donde están ciertas de tus pertenencias, especialmente cosas como labiales y tarjetas. Ordenas tu habitación, pero ese orden nunca pareciera durar más de un día – o dos – a lo más.

Y toda tu vida se te ha insistido que trabajes sobre este aspecto de tu personalidad. La torpeza es seguida del error, dicen, insistiendo que por el contrario, la limpieza es un requisito para el éxito.

Pero esto nunca te ha molestado realmente. A pesar de tus modos menos ordenados, menos enfocados, siempre has sido capaz de funcionar perfectamente bien.

Seguro, tu habitación puede estar un poco desordenada, y tú en general puedes parecer estar en todas partes – mental y físicamente – pero parecieras saber dónde están todas las cosas, por más difícil que esto le pueda parecer a un observador.

Puede que pierdas cosas de vez en cuando, pero nunca es realmente perjudicial para tu vida en general. No ignoras el hecho de que tu mente esté en todos lados, pero simplemente pareciera funcionar bastante bien para ti.

Bueno, de acuerdo a Eric Barker de la revista Time Magazineestas tendencias dispersas podrían de hecho determinar lo inteligente que eres.

Citando a Steven Johnson en su libro “Where Good Ideas Come From: The Natural History Of Innovation,” (De dónde vienen las buenas ideas: La historia natural de la innovación.) Barker presenta una teoría que dice que la dispersión es un indicador de inteligencia.

La base de esta teoría deriva de su razonamiento en que una mente más llena, más congestionada de ideas potencialmente llevará a más ideas geniales.

Para demostrar esto, Barker compara los niveles de creatividad de grandes ciudades versus pueblos pequeños. Dice, “una ciudad que era 10 veces más grande que su vecino… era 17 veces más innovadora. Una metrópolis 50 veces más grande que un pueblo era 130 veces más innovadora.”

De acuerdo con Barker, esto se debe a que los altos niveles de “ideas que están dando bote” en las ciudades más congestionadas y en las metrópolis lleva a un aumento en el nivel de innovación.

Bueno, al igual que una gran ciudad o metrópolis es más innovadora que un pueblo casi despoblado, también un cerebro disperso, más congestionado de ideas tenderá a producir pensamientos más innovadores.

Adicionalmente, Johnson dice que participar de múltiples hobbies, como suelen hacerlo las personas dispersas, hace que tu cerebro se mantenga en su máxima eficiencia.

El explica como trabajar sobre una variedad de diferentes proyectos al mismo tiempo puede provocar nuevos, más abstractos estilos de pensamiento y razonamiento.

En vez de meterse en el área de una forma específica de pensar, hacer varias tareas al mismo tiempo te obliga a pasar de un tren de pensamiento a otro y esto incita a tu cerebro a “aproximarse a obstáculos mentales desde nuevos ángulos o a pedir prestadas algunas herramientas de otra disciplina para resolver problemas de esta.”

Por ejemplo, si tus hobbies incluyen pintar y tocar el piano, puede poner música mientras pintas, y la canción puede inspirar tu expresión artística. Al revés, lo que decidas pintar ese día puede inspirarte a componer una nueva canción en el piano.

Al final del día, quieres que tus pensamientos se encuentren unos con otros. Puede sonar antilógico, pero Barker dice que queremos que nuestras ideas “peleen”.

En su propio blog, Barker cita a Jonah Lehrer, quien discute en su libro “Imagine: How Creativity Works”  (Imagina cómo funciona la creatividad) que es este debate entre ideas lo que lleva a la productividad.

Él escribe “el debate y el criticismo no inhibe las ideas, en vez, refuerza aquello que relaciona a una con la otra.”  Esto puede ser un descubrimiento provocativo para las personas que son desorganizadas.

A pesar de que es fácil argumentar de que el desorden sobre el escritorio de una persona, o en su piso o en su pieza le imposibilitará el pensar claramente, Lehrer pareciera pensar que dicho desorden estimulará la creatividad de la persona.  

Es como si las personas desorganizadas y dispersas estuvieran entrenadas para sobrevivir en el caos.

Al final, tu propia desorganización te entrenará a aproximarte a la situaciones de una manera diferente, quizás de una manera que te prepare para manejar la tendencia desordenada de la naturaleza.

Las personas más exitosas son aquellas que pueden reaccionar cuando aparecen los obstáculos, pero que también pueden mantenerse enfocados en sus objetivos.

Garantizado, los obstáculos que la mayoría de las personas desordenadas enfrenta son de orígen más físico – cuando tropiezan y botan una torre de libros que estaba su escritorio, por ejemplo – pero la habilidad de salir victorioso en la mitad del caos es muy valiosa.

Y quizás no puedas mantener tu habitación ordenada por más de unas horas a la vez, pero ese hábito quizás sea tu clave al éxito.

 

 

Fuente: El vaso medio lleno

By Esteban

Me gusta tomar café espresso mientras escribo.