Deja de culparte por todo, aquí hay unos consejos

Consejos para dejar de culparse por todo

Todas las personas tenemos una gran cantidad de cualidades e imperfecciones, la diferencia está entre aquellas personas que reconocen sus imperfecciones y buscan mejorarlas, mientras que otras solamente se obsesionan con culparse a sí mismos por todos los que les pasa.

La buena noticia es que existe la manera de dejar de sentirse culpable por todo y aquí te daremos a conocer una serie de consejos. ¡Lee con atención!

Consejos para dejar de culparse por todo

Consejos para dejar de culparse por todo

1. Relativiza la importancia de la culpa

Incluso si uno mismo es responsable de lo ocurrido, esto no significa que la culpa tenga que tenernos sumidos en la desgracia indefinidamente. La única utilidad de este sentimiento es hacer que el recuerdo de esa experiencia negativa perdure en el tiempo y nos lleve a evitar cometer el mismo error. Si conseguimos aprender la lección, los motivos para seguir martirizándose no tienen razón de ser. En otras palabras, la culpa no es una condena: es un factor de aprendizaje.

2. Analiza tus debilidades y fortalezas reales

Todas las personas tenemos imperfecciones, esto significa, entre otras cosas, que no todos pueden hacer cualquier cosa en un momento determinado de su vida. Algunas cosas sí, y otras solo si se cuenta con mucha práctica o conocimiento.

En aquellas situaciones en las que ha aparecido un obstáculo muy complicado y difícil de evitar, solo hay una situación en la que uno mismo es culpable de lo ocurrido: aquella en la que era evidente que ese obstáculo aparecería, y el orgullo u otra forma de irracionalidad nos llevó a ir a su encuentro. Por supuesto, esto cambia si el motivo por el que nos “complicamos la vida” de esa manera tenía que ver con proteger a otra persona.

3. Reflexiona sobre tu relación con el entorno

Las personas que acostumbran a culparse por todo acostumbran a mantener un perfil bajo en sus relaciones sociales. Eso significa entre otras cosas que con mucha facilidad creen que les deben cosas a otros, se sienten “desvalidos” que viven a costa de la buena voluntad y las virtudes de los otros.

Para dejar de culparse a uno mismo es clave rastrear los indicios de que este fenómeno esté ocurriendo en nuestras relaciones personales. Incluso de manera inconsciente, es muy fácil que si empezamos a atribuirnos la culpa de todo lo malo que ocurre, el resto también haga lo mismo.

4. Practica la compasión

Buena parte de nuestra percepción sobre el mundo y sobre nosotros mismos no depende del contenido de estas ideas y creencias, sino a la atención que le damos a cada uno de estos elementos. Del mismo modo en el que si solo pensásemos en la pobreza y el sufrimiento nos volveríamos depresivos, fijarse solo en las imperfecciones de uno mismo consigue un efecto similar, con el añadido de que al ubicar el problema en el interior de uno mismo, no tiene sentido intentar solucionar lo que ocurre: lo roto no puede repararse a sí mismo, según esta creencia.

Por eso, es bueno practicar la compasión, que en este caso no es otra cosa que aplicarnos a nosotros mismos lo que solemos hacer con el mundo: no olvidar nunca sus aspectos positivos.

By Tío Gutenberg

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