5 aportes de la Neurociencia para aprender a pensar

Aportes de la Neurociencia para aprender a pensar

Las enseñanzas en las escuelas no va por un buen camino, esto debido a que no forma personas que sean capaces de tener un pensamiento crítico (el cual es muy diferente al pensamiento negativo), así como conocimiento creativo.

No es que no existan personas con estas características, pero evidentemente si lo lograron se debe más al esfuerzo individual o el apoyo de su entorno inmediato que a un programa sistemático y formalizado de la escuela.

Es aquí donde la Neurociencia juega un papel muy importante en sus aportaciones, prueba de ello son estos cinco aportes que nos ayudan a aprender a pensar. ¡Lee con atención!

Aportes de la Neurociencia para aprender a pensar

Aportes de la Neurociencia para aprender a pensar

1 – Valorar la importancia del contacto con la naturaleza y con el mundo social de una manera espontánea en el transcurso de los primeros años especialmente, pero en la vida del educando en general: esto le permite construir las formas, los colores, el movimiento y la profundidad que dan esencia a los conceptos y las ideas. Las experiencias nuevas y llenas de exploración sensitiva enriquecen su mundo interno y la fantasía que va a dar lugar a su creatividad e intuición.

2 -Diversificar la manera en que se enseña. No sólo el método (que debe ser adecuado a cada grupo) sino también quién imparte la enseñanza: un estudio reciente hecho por investigadores argentinos reporta que los alumnos aprenden mejor los contenidos enseñados por otros alumnos. Sin desacreditar a los maestros, parece que la “proximidad afectiva” y la igualdad de roles escolares facilita el aprendizaje.

3 – Articular la enseñanza a los procesos cognitivos emergentes y a las capacidades que los mismos manifiestan. Por ello, es necesario conocer cómo funciona la mente de un niño/adolescente y qué puede aprender a cada etapa.

4 – Valorar la motivación como el motor de todo aprendizaje.Sin ella, todos los procesos subsiguientes se ven deteriorados. Si no existe este “combustible mental” para los educandos, es imposible generar aprendizaje significativo.

5 – Reconocer el valor de las emociones en el aprendizaje, en los vínculos (docente-alumno, alumno-alumno), y cómo cultivar estados emocionales equilibrados y positivos. Aprender a autorregular las emociones aflictivas.

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By Tío Gutenberg

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